
7 Enseñanzas Zen para la vida diaria
La filosofía Zen está repleta de pequeños y sencillos hábitos que pueden determinar una mejora en nuestra vida diaria. Veamos las 7 enseñanzas de la filosofía Zen para la vida diaria.
El Zen busca lo simple, lo sencillo. Tanto en las pertenencias físicas como en las preocupaciones de la vida.
7 Enseñanzas Zen para la vida diaria
Para empezar hablaremos de en qué consiste la filosofía Zen o Budismo Zen. La palabra zen proviene de la abreviación de zenna, palabra china de origen sánscrito que significa meditación. Se trata de un modo de vivir basado en el autoconocimiento, en ser consciente del momento para vivirlo de manera plena y auténtica. Haciéndolo de una manera sencilla valorando cada pequeño detalle. Podríamos decir que es el arte de la autoconciencia.
Hay pequeños gestos que podemos introducir en nuestra vida diaria que pueden ser muy significativos. Como juntar las manos en silencio para calmar nuestro espíritu, dejar alineados nuestros zapatos al descalzarnos o practicar la respiración consciente (reduciendo las respiraciones a 3 o 4 por minuto).
Los que no prestan atención a los pasos que dan son incapaces de conocerse a sí mismos, e incapaces de saber hacía donde se encamina su vida.
Extracto del libro El arte de vivir con sencillez de Shunmyo Masuno.
1. Hacer tiempo para el vacío.
La primera de las 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es dedicar tiempo para no pensar. Actualmente, estamos más atareadas y ocupadas que nunca. La vida diaria en casa y en el trabajo con sus obligaciones nos presiona para cumplir con lo que tenemos que hacer. Nuestra mente está permanentemente activa sin dejar de pensar ni un minuto.
La filosofía Zen nos dice que para lograr una vida más sencilla hay que empezar por dedicar un tiempo a diario para no pensar en nada. Esto nos suele costar porque parece imposible que no nos asalte un pensamiento detrás del otro. La rutina diaria nos hace perder de vista nuestro auténtico yo. El Zen da importancia a la capacidad de no hacer nada. Sentarse y tranquilizar la mente, como forma de conectar con una misma.
Sin embargo buscar cada día 10 minutos para dejar de pensar nos permite observarnos a nosotras mismas y hacernos conscientes del momento vivido.
Empezarás a tener consciencia del momento presente, de los cambios sutiles que se dan en la naturaleza y que te permiten estar vivo.
Extracto del libro El arte de vivir con sencillez de Shunmyo Masuno

2. Cuidar de las cosas que nos rodean.
La segunda de las 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es cuidar de las cosas. La doctrina budista enseña que las cosas carecen de una esencia permanente y que las personas que no cuidan de sus cosas, no son capaces de cuidar de las personas.
Sostiene que no hay que malgastar las cosas, que debemos estar agradecidos con ellas por el servicio que nos prestan. Que cuando ya no las necesitemos debemos darles una nueva vida junto a alguien que las necesite y haga funcionales. En lugar de que se acumulen en el armario, por ejemplo.
3.No dejar para mañana lo que podemos hacer hoy.
La tercera de las 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy. No debemos arrepentirnos del pasado ni preocuparnos por el futuro, sino vivir de forma plena el presente. Tratando de esforzarnos para no arrepentirnos después.
Para la filosofía Zen, vivir plenamente no es una simple actitud, sino que debe ir acompañada de acciones. Nos recomienda no dejar las cosas para el día siguiente o arrastrar preocupaciones del día anterior.
Cuanto más tiempo dejemos que las impurezas manchen nuestro espíritu, más esfuerzo costará eliminarlas.
Extraído de Manual de limpieza de un monje budista de Keisuke Matsumoto.
4. Deshacernos de nuestros apegos.
La cuarta de 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es una invitación a deshacernos de nuestros apegos. Deshacernos de lo que no necesitamos, nos renovará la mente. Para el Zen cuando te desapegas, la abundancia llega a tu vida y te enseña a limitar tus pertenencias.
El acto de eliminar puede resultar difícil y hasta doloroso, pero le ofrece descanso a nuestro espíritu. Nos sentimos descansadas y liberadas al desprendernos de las cargas mentales y físicas con las que cargamos.
5. Aceptar los cambios y la realidad, tal como es.
La quinta de las 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es saber aceptar el flujo constante de la vida. Comprender lo efímero y los cambios que suceden en ella, nos permite avanzar.
Nuestras preocupaciones suelen surgir porque nos sentimos incapaces de aceptar que el mundo está cambiando. Sufrimos porque nos cuesta aceptar que nada ni nadie es permanente. Sufrimos cuando nos aferramos a que las cosas son así o deberían ser así, siempre. La aceptación de los cambios nos permite estar en calma.
No podemos cambiar lo que la vida nos pueda deparar, aunque si tenemos el poder de decidir cómo gestionar lo que nos pueda suceder. Ésta es la manera de estar preparadas para lo que nos puede ocurrir, aceptar la realidad tal y como es.
6. Disfrutar del momento presente.
La sexta de las 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es disfrutar del momento que vivimos. Lo bueno que tiene cada día no lo determina las cosas que pasan o las personas que conocemos, sino nuestra propia mente.
Para el Zen tenemos el poder de decidir si somos o no felices. Cada día es único por si mismo porque no volverá a repetirse, por eso le da tanta importancia al hecho de esforzarnos por disfrutar al máximo del momento presente. Aunque no tengamos la capacidad de controlar las cosas que suceden, si que podemos controlar cómo reaccionamos ante lo que sucede.
Pequeña técnica Zen
Cuando te sientas abatida porque las cosas no han salido bien sigue esta técnica. Levanta las manos y da unas palmadas. Hacer esto nos saca del estado negativo de animo en el que podamos estar.
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7.Querer más nos lleva al sufrimiento.
La última de las 7 enseñanzas Zen para la vida diaria es que debemos estar satisfecho con lo que tenemos. Nuestro deseo de tener puede llegar a ser infinito. Nunca estamos satisfechos con lo que tenemos y esto nos lleva al sufrimiento y al desasosiego. Sin embargo, cuando aprendemos a controlar nuestros anhelos logramos una gran calma de espíritu.
Se trata de encontrar satisfacción en lo que tenemos, dejando de sufrir por lo que no tenemos.

Cristina, Consejera de orden, visual merchandiser y creadora de ordenyespacios.com
Autora de Aligera tu casa Simplifica tu vida y 5 Semanas para ordenar tu casa.
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